28 de mayo de 2015

Dios es un marido virtual





Hoy jueves, hay un plato tridimensional de lentejas sobre la mesa. 

Remuevo con tal mala suerte que me mancho el baby despelujado. Suspiro con resignación e intento limpiarme con una de esas servilletas de papel ordinario. Hoy es mi cumpleaños. Madre Olvido vigila las hileras y los pasillos. Contempla las bocas obedientes masticar, y siembra el terror entre aquellas que desobedecen. Arrebata cucharas a las niñas al son de las Valquirias, forcejea con el ánimo guerrero de un combatiente herido en mil batallas, y aunque percibe el miedo enemigo, aparta su credo e introduce el cubierto en el lodazal para extraerlo rebosante, goteando crueldad. Los rizos de las niñas se estremecen, y sus labios se despegan imprudentes mendigando misericordia. Con la traición por bandera, la malvada monja aprovecha el descuido para introducir la cuchara hasta que su extremo roza las amígdalas de la víctima, y con un movimiento mecánico la coloca en vertical para arrancarla viva y reluciente.

No quiero comerme las lentejas. Aún me cuesta entender por qué hacemos cosas que no queremos.
–¡María! ¡Las lentejas, por Dios bendito!
–No me gustan.
–¡La de cosas que no nos gustan en esta vida, y hay que hacerlas!
–¿Como ser monja?
–Ser monja es una decisión muy personal que toman las personas que quieren seguir a Cristo y dedicarle su vida.
–Pero no podéis ser obispos, ni cardenales, ni Papa.
–Estoy casada con Dios, con eso me basta.
–¡Pero Dios es un marido virtual! No podéis tener novios, ni hijos, vivís encerradas con otras mujeres y seguís una religión que es machista y que denigra a la mujer hasta el punto de considerarla la fuente del pecado origi…
La cucharada de lentejas me pilla desprevenida. Es el turno de mi forcejeo. De tener nueve años. 
De tragarme mis palabras, las lentejas y acaso mi propia fe. 


19 de marzo de 2015

Hoy miro hacia atrás. Hacia la vida.





Vivimos durante un año acunados por la brisa alisea del cosmopolitismo. Dejamos de correr y de creer en la prisa. Lo importante era ser en torno a la mesa. Ser en torno al té, juntos. El perfecto inglés no existía, y el idioma era tan latinogermano que nunca supe bien si hablábamos palabras -ay querido logos- o caminábamos con las imágenes del subconsciente común de la vieja Europa. Comíamos pasta, y hablábamos italiano. Slow food, slow tv, slow sex. Por todas las prisas venideras, dejé besarme despacio.

Pero volví a Madrid.


Al bajo ahora, ahora no, YA. Corre. Elmetronoesperaanadie. Y menos a ti.Veinte años. ¿Número de esclavo? 54 millones. Otra asignatura más. Seis tomos. En seis meses. Y estudia. Corre. No vivas. Hay cien que pagarían por-ese-mísero-trabajo. ¿Horas? Veinticuatro al día. ¿Salario? El salario/hora es el número PI. Con P de pigs. Con P de puto dinero. STOP. Coge aire. Respira en la tiniebla del sandwich de máquina en una White Box. ¿Tienes el informe? ¿El de ayer? Sí. No, el de hoy, te lo dije por whatsapp hace dos segundos. Y estabas en línea. Había doble check. Nuevo knockout en el ring. Y tú.VAGA. Knock knock knockin' on Heaven's door. Art. 15 CE. Integridad cero en un mundo con forma de becerro dorado. ¡Adoradme! dijo el socio. El socio de un despacho que sabe a sangre. NO QUIERO. Oposita. Y siete años encerrado en otro ring. La carrera solitaria hacia la justicia. De pronto juez. Con veintiséis años. Quiero escribir. Con la venia SEÑORÍA, escriba sentencias. ANTECEDENTES DE HECHO. Estudié Derecho, pero era humanista. FUNDAMENTOS DE DERECHO. Me enseñaron la justicia del positivismo. Llamaban justicia a política legislativa. FALLO. Muerte súbita en juzgado nº5 rodeada. ¿De criminales? No. De justos que creyeron que eran libres. Armenios sin papeles, drogadictos pinchados e impinchados, e irrelevantes para mi sociedad ¡SALGAN A LAS CALLES! Griten libertad. Pasaporte a la cárcel o a TURKISTÁN. ¿Antecedentes? Ninguno señoría. ¿Seguro? ¿Letrado? Yo.. NO HABLE. Preguntas irrelevantes. Peinado chic. He perdido el juicio.

Hoy miro hacia atrás. Hacia la vida.

Perdiste un año, dicen. Perdiste un año, dicen. Perdiste un año, dicen.
Y yo. Yo digo que gané la vida.




10 de febrero de 2015

Un solo corazón es el que late.





Tome puñal y rasgue la seda que lo envuelve
Y por el pliego que lata todavía
sepárese en dos partes

Gravite encendido en dolor
Y duela
Duela usted como no ha dolido
Haga gritarse en sí, y vuele
Crea morir.
Luego vuelva. 
Y envuélvame si puede.

Coloque pliego sobre pliego
Carne sobre Carne
Enlace su verso en mi palabra
Sufra hasta el desmayo.

Y cuando el último hálito de rima
Se escape entre sus dientes
Volará mi nombre ciego y surcado por la llama
Se abrirá en canal la rama de mi aorta
y latirá usted con mi latido

Y así,
Tomaré bisturí, hilo y aguja
Coseré ambas sangres.
Con maldad,
Con despotismo

hasta el cese de la queja
y no escocerá ni el pliego, ni la sangre

"¿Lo intuye ahora?" diré, flotando en la tiniebla
"un sólo corazón es el que late"



8 de octubre de 2014

Dario Hiroshima


Las luces de Tirso me han arrastrado 
hacia el frío de calles de carne joven. 
Y sus sombras azules me atan en los portales
Con la voz italiana de aquel hombre 
que nunca me prometió nada. 
Pero yo, 
aún sigo corriendo por las vías 
con la juventud huyendo cada viernes
Mientras las musas me hablan en la boca  
con las alas de los dioses
y cantan.



It's been a while, queridos míos.



4 de marzo de 2014

A las sábanas del velero.




La mente gravita unida
en sábanas de velero. 
La mano encendida aferra
furiosa los cuatro cuerpos

queríamos dos fulanas
y han traído esqueletos
bailan bailan cercenando
cálices de vino viejo

el calor apaga el grito
blanco, de puro änhelo
por escalar en prohibido
muro de eterno convento

queríamos dos peregrinos
y han traído siete aedos
cantan cantan recogiendo
el tibio maná del cielo

la niña de flores blancas
recita en la calle el credo
dentro de los portales
ya sólo se oye el silencio

queríamos dos palabras
y han traído veinte versos
Guillém sonríe buscando
luz en lo que está leyendo. 

Cuenta, cuéntame las sílabas
que el romance te está oyendo
me dice que en cada rima
piedras recitan con miedo

yo aunque no sepa poesía
te leo siempre y comprendo
que en el nada 'no se hacer'
los guijarros perecieron


A mi buen amigo,
al verdadero poeta.

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