Hoy quemamos Madrid (o cómo ser el culmen de la pedantería)




Odio salir de noche. Puedo ser la que más baila, la que más se ríe. También puedo fingir que no veo la podredumbre social discotequera. Pero hay una cosa que nunca puedo hacer: hablar con desconocidos. Es superior a mis fuerzas. Mi abuela dice que soy capaz de espantar a cualquiera. Especialmente, a aquellos voluntariosos que se atreven a decirme hola. Por eso odio salir de noche. Hay demasiadas posibilidades de que un extraño se pare y te mire, te coja de la mano y crea que eres la pareja ideal para bailar bachata. 
Esa es la razón por la que llevaba evitando las salidas hasta las tantas desde hacía mucho tiempo. Medio año. El fin de semana pasado, sin embargo, volví a la jungla. A los Mr. Darcy y a los Mr. Bingley.  Pelo largo, raya en medio, ropa que creía haber escondido en un rincón. Los tacones, mejor out. Estuve a punto de rajarme porque el día antes había dormido dos horas. Don't ask me why
- Venga Parvati, hoy quemamos Madrid. 
Cuerpos movedizos, mujeres desterradas, hombres sin suerte. 
Baila que la noche es tuya, que el ritmo influya, ponle picante y que el amor fluya. 
Gogós con el body inflamado por cien pupilas, rusos con el último peinado de Sergio Ramos, "ingenieros" por doquier.
Mami yo me siento tuyo, yo sé que tú te sientes mía. 
Un sorbito al Puerto de Indias y la discoteca se convirtió en el neo-Aleph. ¡Jorge Luis, sálvame!  
*
El diámetro de la discoteca sería de treinta o cuarenta metros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de su tamaño. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente lo veía desde todos los puntos del universo. Vi la populosa Gran Vía, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres soñando con Amancio Ortega, vi sus donaciones, los niños doblando ropa en Europa y cosiéndola en el Este.Vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi corpiños, LSD, niñas estudiando para el MIR entre lágrimas, vi a los camellos de Kent, vi el rostro de un hombre que nunca olvidaré. Vi las copas por los suelos, sangre en las sandalias, la delicada osatura de una mano. Vi a un participante de Gran Hermano, y sentí vértigo y lloré. Lloré porque mis ojos habían visto a un durmiente, a un hombre sin conciencia del mundo. Y en un momento de suma delectación, tuve ganas de correr y gritarle: ¡DIME CUÁNTOS ESTADOS MIEMBROS TIENEN LA MONEDA ÚNICA, EL EURO! Y si me dices, diecinueve, ¡oh tierno galán del cuarto poder! Si me dices diecinueve sentiré infinita veneración. Infinita lástima. Y seré tuya, para siempre. 
*
Necesito respirar. Salgo fuera. Se acerca un hombre-serpiente. Treinta años, cara de oftalmólogo. 
- Hola soy concejal de la Comunidad de Madrid, trabajo con Carmena.
Infinita veneración, infinita lástima. 
- ¿Sueles votar? -pregunto. 
La pregunta le pilla por sorpresa pero asiente con la cabeza.
-Siempre. Ya te he dicho que soy...
-Y sé que es mentira. No hay concejales en las Consejerías, sino en los Ayuntamientos. Espero que sepas a quién estás votando y para qué. 
Infinita veneración. Infinita lástima. 
- Perdona, sólo trataba de romper el hielo.
Estoy loco aunque conmigo te atrevas, lúcete pa' que me pongas a prueba.
Como me parece mono, decido lanzarme a la piscina.
-¿Sabes cuántos Estados en la Unión Europea tienen el euro?
Noto que empieza a alejarse. 
-¿Veintiocho?
*
En ese mismo instante llego a una interesante conclusión. Mi abuela se equivoca. No les espanto. Es algo mutuo: nos espantamos.


Comentarios

  1. Muy fan de tu entrada...

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    1. ¡Muchas gracias, Lara! Me alegro de que te haya gustado. La semana que viene maybe os cuento un poco más de estas típicas noches (que tooodos hemos tenido) en versión microcuentos como hice en la entrada anterior. A ver si saco un hueco ;)
      Un abrazo!
      P.

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  2. ¡No sabes cuánto echaba de menos leerte! Y he de decir que has vuelto pisando fuerte (pero sin tacones, que duelen).
    Me he sentido bastante identificada, siento una especie de amor-odio por salir de fiesta. Y, en mi caso, no es mi abuela la que me dice que los espanto, sino mi hermana ;)
    Supongo que a veces buscamos cosas en los lugares equivocados, pero el día que lo encontremos será grandioso.
    Un saludo

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    1. ¡Ay, M. muchísimas gracias por tus palabras! Este mes he estado un poco desmotivada y cada vez que me sentaba a escribir no sabía qué contaros. Tenía un montón de recuerdos ahí pero al final, como ves, acabé describiendo tonterías del fin de semana anterior.
      En cuanto a lo del amor-odio, te entiendo. Salimos de noche, cansados de todo el día, a sitios que están a rebosar, donde la música está tan alta que tienes que gritar literalmente en el oído del otro para entenderte... En fin, lo de siempre!
      Un abrazo!
      P.

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  3. ¡Qué buenísima esta entrada! Si ya me parecía que escribes de p.m., ahora lo corroboro totalmente. Me has transmitido a la perfección el asquete que da la noche madrileña y si tenía pensado ya desde hace tiempo no volver a salir por la noche en los años que me quedan de vida, gracias a tu entrada ahora tengo el total convencimiento de no hacerlo en absoluto. ¿Es real lo del falso concejal? ¿De verdad la gente es tan cutre?
    Que os espantéis mutuamente es síntoma que hay esperanza en el mundo, porque aún existen personas con criterio como tú. Un fuerte abrazo.

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    1. ¡Muchísimas gracias DP! La verdad es que no era mi intención desincentivar a nadie jjj pero es cierto que la noche madrileña cansa y mucho. Menos mal que aún nos queda el Madrid de los bares y de las terrazas hasta las tantas. Ese me gusta mucho más :) En cuanto a lo del falso concejal es cien por cien real. Lo único que no os he contado de ese momento es que saqué el móvil y busqué "Organigrama Consejerías Comunidad de Madrid". En ese momento, ni siquiera yo me había dado cuenta del error, y di por hecho que me lo había dicho bien. Fue cuando me corrigió (leyó lo que yo escribía y me dijo: "no soy consejero, soy concejal de la Comunidad de Madrid") cuando me di cuenta. jjj
      ¡Mil gracias por pasarte, esta es tu casa!
      Un abrazo fuerte,
      P.

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  4. Me voy a apuntar la pregunta de los países que utilizan el euro para que me dejen en paz también cuando salga jajaja A tus pies! Un beso

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    1. ¡Hola Lau! Me alegro de que, al menos, te haya hecho gracia este ejercicio de pedantería anti-pesados. Pero, sinceramente, ¿quién dice que es médico a un desconocido, sin serlo, para romper el hielo?¿o físico?¿o abogado? ¿Quién te dice que tu interlocutor no forma parte de ese gremio? ¿Cómo mantener en esos casos el tipo? jjj No sé. Si hubiera dicho ¡oye, me encanta lo bien que te sienta ese vestido! Pero no. jjj
      Muchísimas gracias por pasarte. ¡Estás en tu casa!
      Un abrazo fuerte,
      P.

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