Brillante, divertida, hilarante, única. (The Guardian, sobre una escena de mi vida).




La tutora entró en la clase con sonrisa abierta, falda de pompa, cabello voluminoso.
¡Ya tenemos excursión de fin de curso!
Notición. Éxtasis. Adolescentes apretados en sus dieciséis años. Desmayados, atrevidos, furiosos, ásperos, tiernos, liberales, esquivos. La imaginación de las niñas por encima del simple daydreaming. Nada nos hacía más felices que soñar encuentros y desencuentros, vestidos para el día y la noche, el pijama de Oysho, la radio, las chanclas, la toalla, el jersey de invierno. ¿A dónde iríamos? Decían que Roma había sido descartada porque, pese al aura papal que desprendía, un curso fueron cuarenta y volvieron cuarenta y uno.

¿Atenas, quizá? ¡Ay, la Hélade! Los murmullos se sucedían. Pilar, la profesora de Griego, podría hacer de guía por las calles que vieron nacer a la democracia. Ninfas, efebos danzantes, caderas de cariátides.  Otros, más conocedores de los mapas, decían Beirut, Macao, Kioto, Pretoria. Los más prudentes, Barcelona. La tutora dejó que diéramos rienda suelta a la incertidumbre del nuevo tiempo líquido. Alentados por el barullo de los otros, nos imaginamos juntos descubriendo los castillos de Escocia, la magia de sus laberintos, o viendo a los Lions allá en la Motor city. 
¡Silencio!
Y así, mortales, difuntos, todavía vivos, esperamos el veredicto.
- Como sabéis, los tutores de Bachiller nos reunimos ayer para decidir el destino de vuestra excursión de fin de curso...
Una réplica del murmullo inicial recorrió la clase. ¡Ay, tutor leal, nunca traidor, cobarde o animoso! Devuélvenos a la playas de Salónica, allá donde europeos firmaron tratados mirando al Este. Llévanos a Bratislava o a la cuna de Zweig y bailemos allá un pequeño vals vienés. 
- ¡Callad! 
Silencio. 
- Hemos pensado que os vendrá bien tomar el aire. Habéis estado encerrados en casa demasiado tiempo. Así que nos vamos a...

Viena. Bratislava. Salónica. Detroit. Edimburgo. Barcelona. Pretoria, Kioto, Macao, Beirut. Atenas. Roma.
¡Lope, amigo, dame una ciudad que rime en asonante con poeta!

- ¡CUENCA!
Como os lo cuento, queridos. La vida es el mejor truco.

Escena - La Grande Bellezza

Comentarios

  1. ¿Cuenca? No es por desprestigiarla ni nada (nunca he estado), pero no suena demasiado emocionante... A veces la realidad nos da un golpe sorprendente y ahí es cuando pensamos que no deberíamos habernos hecho tantas ilusiones.
    ¡Un saludo!
    P.D.: me gusta el cambio de look que le has dado al blog

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  2. ¡Hola M! Tampoco es mi intención quitarle méritos a una ciudad tan especial. El propósito de esta entrada es hablar de algo que tú mencionas: las expectativas. De hecho, la imagen que he puesto ahí arriba es una escena que encaja muy bien con esa situación. Es una escena de La grande bellezza en la que ridiculizan a Marina Abramovic. Voy a poner el link arriba por si quisieras verla.

    En cuanto al viaje, fue increíble. En el fondo, da igual donde vayas. Lo importante es con quién.


    Un abrazo fuerte,
    P.
    PD: ¡Muchas gracias! También los blogs necesitan un corte de pelo de tanto en tanto.

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  3. "Fueron cuarenta y volvieron cuarenta y uno". Jajaja, me he reído muchísimo ahí, lo reconozco. ¡Qué grande!
    La verdad es que esta entrada me ha llegado más de la cuenta porque vengo de darles clase a treinta adolescentes (mis niños) y me los he imaginado ahí a todos, esperando el veredicto, imaginándose libres y queriéndose ver adultos e independientes antes de tiempo.
    Me gusta demasiado tu blog como para decidir qué temática me gusta más dentro de él, pero me encanta ver que últimamente tus entradas están tirando más por recuerdos del colegio.
    En fin, un abrazo enorme, P. Tu blog y tú sois muy grandes.

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    Respuestas
    1. ¡Bueno, bueno! Me alegro de que te guste la temática, el blog y todo. Muchas gracias, Ícarus. Un poco de ánimo de vez en cuando no viene mal. Sobre todo en esto de los blogs que se hace un poco "por amor al arte" o amor a la terapia individual. Vete tú a saber por qué. Vi ayer el corto de "Cuánto" (también en YouTube) y pensé si compartir mis recuerdos así no sería una manera rudimentaria de intercambiar experiencias. Si no lo has visto, te lo recomiendo. Seguro que te gusta.

      Un abrazo fuerte y ¡gracias por tus palabras!
      P.

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