Centinela de vírgenes.


Como en tantas otras noches, la monja se entretiene sosteniendo los sueños de las niñas vírgenes. Cavila en los pasillos, tropieza con sus cordones, roza alguna cabeza con la mano izquierda. La derecha no lo sabe. Y si acaso escucha el suspiro del amor, sus pechos vierten leche mágica con la amargura del llanto estéril de las yermas.

La monja es joven. Hace las noches entre vigas de madera y es centinela de todas sus niñas. Ésta está sucia, y aquella peinó mal sus trenzas. Niñas malas. Niñas sucias. No saben que no deben. No saben que deberían. Y sobre sus párpados velan las cenizas de la madrugada.

Maldita lujuria. La monja trastea entre las niñas, tratando de escuchar el borboteo de sus fuentes, y  espera con ansia la saliva de las dormidas. Convierte en brujería todo lo que toca. Y su nariz recta se transfigura en verruga. Las muchachas se encogen en las hileras de la pesadilla. Monja mala. Monja bruja. Y los chasquidos de las puertas envenenan las estancias, los sueños y hasta el mismo amor.

Duermen, vírgenes.

Pero ella, todo lo conoce y todo lo vigila. Y aunque el pecado sea grave, todo lo quiere, todo lo sabe. Porque ella es diosa y ella es hombre. Ella sabe de aquellas luces que aguardan los desastres de la madrugada. Y aunque oteé los brazos hitlerianos, las faldas infantiles, los ciclos tórridos de los amantes, ella camina con la lujuria pero no la besa en los labios, rodea los huesos de la gula y cercena las cadenas de la ira, aunque sus pechos no la sacien. Porque ella es verdad y es miseria. No se entretiene en los jirones de la plata pues la codicia no la ciega. Ella es templanza, deseo de amor, canto de urraca cansada.


Y en cuanto despunta el alba, aguarda la vieja monja, víctima del corazón.

Comentarios

  1. Por si os apetece votar.

    http://www.amateurshotel.es/bitacora/hudson/centinela-de-virgenes

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  2. Ella es el pecado, la potestad...

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  3. Ardua labor la de ésta maldita monja...

    Suerte!

    J.

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  4. pienso igual que Pez, sutilmente perturbador :S

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